Tras el paso del tren de borrascas que ha cambiado de manera drástica la situación de los embalses, el Campo de Gibraltar tiene agua para al menos los próximos tres años. Así lo ha asegurado el director general de Arcgisa, José Manuel Alcántara, a los medios de comunicación tras la celebración de la mesa de la sequía.
Una mesa de la sequía en la que se ha dado oficialidad al fin de las restricciones anunciada el pasado 25 de marzo, tal y como ha explicado la presidenta de Mancomunidad, Susana Pérez Custodio. El Campo de Gibraltar ha pasado de escasez severa a normalidad hídrica, esto quiere decir que se regresa a los 250 litros por persona y día, el uso agrario pasa de de 4 a 8 hm3 y el consumo de la industria vuelve a la normalidad.
Actualmente entre Guadarranque y Charco Redondo acumulan 135 hectómetros cúbicos almacenados, y es posible que si vuelve a llover Guadarranque tenga que desembalsar otra vez.
Por su parte el vicepresidente del ente mancomunado, Manuel Abellán, ha advertido de que a pesar de bonanza hidríca de la que disfruta la zona, hay que continuar siendo responsables porque vendrán más periodos de sequía. Abellán ha puesto el acento en las decisiones que desde las distintas administraciones se han ejecutado para el ahorro de agua en los últimos seis años, muy diferentes a las que se pusieron en marcha en sequías anteriores como la de la década de los 90.
"Hay que seguir haciendo las inversiones necesarias en materia de infraestructuras que permitan afrontar los próximos episodios de escasez hídrica con mayor solvencia", ha apuntado el vicepresidente de Mancomunidad, refiriéndose al proyecto de aguas regeneradas y la construcción de la presa de Gibralmedina.
En este sentido, el director general de Arcgisa, José Manuel Alcántara, ha incidido en que "lo importante es no bajar la guardia. El proyecto de aguas regeneradas debe ser una realidad para la próxima sequía y hay que trabajar para que el impacto sea menor para la siguiente. Se ha visualizado la importancia del agua no solo para el consumo sino también para la economía. Hemos hecho los deberes en cuanto a planificación pero tenemos que trabajar en este periodo para garantizar los recursos".
"Solemos acordarnos de las inversiones en materia hídrica cuando llegan estas situaciones, no es una política hídrica adecuada. Hay que hacer inversiones cuando llueve y cuando no. Nosotros tenemos toda la documentación preparada para licitar una serie de actuaciones con una inversión de más de 40 millones" ha señalado.
Para Alcántara es fundamental que el proyecto de aguas regeneradas, que dará suministro a la industria del Campo de Gibraltar, esté ya funcionando para el próximo escenario de escasez hídrica y que al menos haya comenzado la obra nueva presa de Gibralmedina que contempla una tramitación ambiental de entre 18 y 24 meses y unos plazos de construcción de entre 4 y 5 años.
Pérez Custodio, Alcantara y Abellán han agradecido a la ciudadanía el esfuerzo y la concienciación de los últimos años y han pedido que continúe el consumo responsable. Han confirmado que desde hace dos décadas no se vivía un periodo de tantas borrascas como el de este 2025.