"Esperamos que se resuelva con toda la urgencia que tiene el problema y que se ponga fin a este 'lapsus de relaciones tóxico' que a nadie beneficia pero que sí afecta a los más de 18.000 trabajadores y comerciantes, a familias y amigos de toda la vida de Gibraltar y la comarca". Así se ha expresado este lunes el portavoz de la Asociación de Trabajadores Españoles en Gibraltar (Ascteg), Juan José Uceda, tras las importantes retenciones, de hasta 45 minutos, que se han generado este lunes en el paso fronterizo entre España y Gibraltar, en plena hora punta de entrada de miles y miles de trabajadores transfronterizos. Una situación que ha sido provocada por el "estrechamiento" de un nuevo carril para vehículos de dos ruedas planteado por España y que ha provocado "largas colas" en la Verja. Las autoridades españolas aseguran que esta medida fue comunicada a los responsables del Peñón por escrito hace más de una semana, solicitando la colaboración y estudiando las diferentes opciones para hacerlo de manera consensuada.
"Estamos consternados dado que es la primera vez que tenemos que echar la culpa a Gibraltar por las colas y demoras de fronterizos en su paso por la frontera. Exigimos al Gobierno de Gibraltar explicaciones y que verifique bien todo esto, ya que somos conscientes de que, tanto el señor Picardo como el resto de los políticos en el Gobierno de Gibraltar, los conocemos bien, son los primeros que como nosotros rechazan las demoras fronterizas innecesarias e injustas y les pedimos, por tanto, que en este caso, siendo su culpa como todo indica, que hagan todo lo posible para evitar que esto vuelva a ocurrir. Nosotros vamos a estar muy atentos a este tema, porque se hace muchísimo daño a muchísimas personas", ha declarado el portavoz de Ascteg.
Uceda ha hecho referencia, además, a los últimos incidentes, tanto en la Bahía como en este paso fronterizo, pidiendo sentido común y diálogo por parte de las autoridades responsables a un lado y otro de la Verja. "Dado que las relaciones, todos sabemos que no son buenas, como siempre ocurre con el asunto de la pesca, recomendamos que se dejen los dimes y diretes a un lado, ya que no son propios en ninguno de los casos y esto afecta mucho más a las relaciones especialmente después del gran temor que tenemos todos los trabajadores fronterizos con este GiBrexit duro, que ya está dando muestras de lo que puede llegar a ser. Rogamos que entiendan que tiene que seguir el diálogo y que, cuanto antes, se reúnan, hablen entre ellos, se tomen una copa y que se ponga fin a este 'lapsus de relaciones tóxico'".
Según explican desde la Asociación de Trabajadores Españoles en Gibraltar (Ascteg), "esta mañana. a partir de las 7:20 horas, los distintos directivos de nuestra asociación hemos recibido numerosas quejas por la avalancha de trabajadores fronterizos que se encontraban para circular a Gibraltar e ir a sus puestos de trabajos en la misma frontera, desde las 7:15, demorándose hasta aproximadamente 45 minutos más tarde en algunos de los de los casos. Por eso nos hemos reunido con cierta urgencia para indagar información, ya que también aconteció una prueba con menor intensidad este pasado viernes", exponen.
"Nuestras autoridades españolas nos informan que hace 15 días pasaron una notificación y petición a sus homólogos en Gibraltar donde les informaron de la necesidad de que, por parte de España, con fin de agilizar el paso que demanda más controles desde Europa en esta frontera también externa, se iba a separar lo que son los vehículos de cuatro ruedas de los de dos ruedas y esto significaría también que éstos iban a tener un control más fácil aparte y que esto facilitaría el movimiento fronterizo. Nuestras autoridades fronterizas dicen que desde Gibraltar se les informó que no se iba a poner por su parte a un hombre más en su control y por tanto esta mañana, que la nueva modificación se llevaba a efecto oficialmente, se ha formado un embudo circulatorio al convertirse en un solo carril en Gibraltar, produciéndose un atasco imprevisto e impresionante que han vivido hoy con gran preocupación todos los fronterizos, la gran mayoría trabajadores y mayoría también de españoles. Nos dicen también que, en dichas circunstancias, la policía española al verse desbordada por la avalancha de personas, obviamente, no pidieron documentación a nadie en ningún momento, eso es lo que nos comunican a Ascteg", apuntan y muestra su "preocupación" por la actitud de quienes controlan la frontera gibraltareña.